Me llamo Abdul ibn Masud Abdallah. Mi apellido significa "el sirviente de Dios" y, en efecto, he sido fiel al Corán y amo a mi Dios. Pero yo, su humilde sirviente, también soy matemático, físico, alquimista y poeta. Nací en Granada cincuenta años antes de que los poderosos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, con una determinación inquebrantable, el 2 de enero de 1492 ocuparon la ciudad para siempre. Desde entonces mi suerte no ha hecho más que abandonarme día a día, como mi juventud. Comprendiendo las implicaciones que la Reconquista iba a tener para mi pueblo, que las cosas irían poniéndose cada vez más difíciles para mi raza, decidí reunir las pocas cosas de valor que me permitieron los cristianos y, con lágrimas en mis ojos y junto a mi hija Fátima, embarcamos rumbo a Damasco, la tierra originaria de mis abuelos, para iniciar una nueva vida. El pasaje casi consumió el poco oro que no encontraron los infieles, y los pocos libros manuscritos con todos mis estudios que q...
Relatos cortos, aventuras, fantasía, ficción, terror